domingo, 14 de agosto de 2011

Capítulo II: El encuentro

Otro día más cobraba forma en la rutina de Mercedes. Pero no sería uno cualquiera. No pudo prestar atención a su clase en la facultad. No soportaba pensar toda aquella conversación y mucho menos saber que ese tema le preocupaba. Después de todo, Mercedes, no era más que una adolescente, aunque ella no se sentía parte de la especie. Había algo en su pequeño ser que no lograba entender y no sabía precisamente qué era. Era un día nublado en la ciudad. Se dirigía por Ayacucho y Córdoba en dirección a la plaza. Esperaría en el mismo punto de encuentro. Se detuvo en el kiosko y compró unos cigarrillos para calmar los nervios. Al llegar a la plaza se sentó en el mismo banco y se puso a observar su alrededor. Vendedores, jóvenes en skate y la gente que entraba y salía del subte formaban parte del paisaje urbano. Un joven universitario se acerca a Mercedes para hablar de política. Su mente lejos de las ideologías y propuestas de cambio, pensaba en otra cosa. Recordaba viejas conversaciones. En ese instante de momentánea soledad todo parecía ser diferente.
 Allí se encontraba esperando por su llegada. Él. Precisamente él era parte de sus problemas existenciales. Atormentada y preocupada a su próximo encuentro, ella seguía pensando. Los minutos pasaban e inconscientemente le comenzaban a temblar las manos. Su oculto sentimiento no la haría actuar como lo hacía normalmente. Miles de pensamientos pasaban por su cabeza, interrogantes, dudas, algunas respuestas. Los minutos seguían pasando, ella miraba de un lado al otro…pero no había signos de él. Anochecía y la ciudad tomaba un color diferente, las luces tenues guiaban a aquellos que volvían de la rutina. Su cabeza maquinaba como nunca antes, daba todo por perdido, miles de hipótesis que le carcomían la mente y esa angustia siempre presente. Odiaba la impuntualidad pero dada la situación sería capaz de tolerar y esperar todo lo necesario. Cuando estuvo a punto de rendirse y aceptar el hecho de que no vendría, apareció

(Continuará)

Escrito por @AnImaginaryBoy