sábado, 20 de agosto de 2011

Capítulo VIII: Un giro inesperado

Tocó el timbre pero nadie contestó. Se quedó allí un largo rato y viendo que nadie iba a llegar, dejó una nota ‘Pasé por tu casa, tengo novedades, llamame, Mecha’. A la noche llamó pero nadie le contestó. Así pasaron unas semanas sin saber nada de ella. Estaba preocupada ‘¿Qué le habrá pasado?’ se preguntaba. No tardaría en tener una respuesta. Tras varios días las noticias llegaron. Lunes por la mañana sonó el teléfono. Atendió. Era Irene. ‘Hola Mecha, Soy Irene, perdoname que estuve muy ocupada con unos líos, venite a casa ahora si querés’. Ni lo dudó, se puso un abrigo y fue para allá.
‘Mecha’
'Irene, me preocupaste, ¿Qué anduvo pasando?'
‘Nada, mi ánimo no era el mejor y decidí alejarme un poco, me pasaron muchas cosas y necesitaba ponerme a pensar tranquila, no sé, es raro, como mirar las cosas desde afuera y analizar las cosas’
‘Pero nena, sabés que estoy, no es bueno hacer eso, pero bueno ya está, supongo que andás mejor’
‘Si si’
‘Tengo novedades’
‘Yo también’
‘Bueno, escuchame, ¿Te acordás que había ido aquella vez con Hernán al bar?
‘Sí, sobre eso quer...’
‘Bueno’ la interrumpió ‘¡Resulta que el flaco quería salir con vos!¿ Podés creer que me anduvo usando para sacarme información de vos?
‘Emmm escuchame Mecha’
‘Sí ¿Qué pasa?
‘Estemmm, bueno, sobre eso, lo sabía’
‘¿Cómo que sabías?’
‘Sí, lo sabía…hace dos semanas que andamos saliendo, no sabía cómo contártelo, Hernán me encontró y me dijo lo que había pasado, y sinceramente, a mí también me gustaba…perdón, no sabía com..’
‘Sos una…’ Y la frase terminó con un puñetazo. ‘Eh, pará loca’ Golpes, gritos…se agarraron de los pelos. Por suerte, llegó su hermano a separarlas. ‘Andá, salí ya de nuestra casa, no vuelvas más’ le dijo él. Murmurando e insultando a más no poder, Mecha se fue. No lo podía creer. Traicionada por quien consideraba su mejor amiga. Las cosas no podrían estar peor.
Encendió un cigarrillo como era habitual en ella. Le temblaban las manos, respiraba agitada. Al llegar a su casa se encerró en su habitación. Lloró hasta quedarse dormida.
Se despertó más tarde de lo habitual. Estaba llegando tarde a su clase en la facultad. Quería ir para al menos distraerse con algo. Al llegar a la puerta, había un sobre. ‘Para Mecha’ decía. Lo abrió y apareció la misma letra de la anterior carta pero esta vez el mensaje era ‘Mecha, quiero que escribamos y podamos terminar esta historia vos y yo juntos’. Aunque esta vez aparecía una firma ‘C.G.’. La intriga se apoderaba de  Mecha. No sabía si sentir curiosidad o miedo…

(Continuará)

Escrito por @AnImaginaryBoy