Escritos Circulares

Prensa Independiente. Difundir Es La Tarea

Música Independiente

Diferentes artistas independientes de Chile, Argentina, Colombia, México, Venezuela, Perú, España, Ecuador, Brasil y Uruguay.

Literatura

En nuestra sección Literatura encontrarás no sólo a los mejores autores clásicos sino también a los escritores amateurs.

Cine

Reseñas de películas y cortometrajes en nuestra sección dedicada al cine.

Recomendado del viernes

Todos los viernes te recomendamos un disco, un libro o una película para que disfrutes el fin de semana.

Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de marzo de 2019

Epílogo

"Revista digital sobre música, literatura, cine y teatro fundada el 10 de agosto de 2011. Hasta entonces, tiene más de diez secciones y más de 800 posts. Han pasado diferentes artistas de Chile, Argentina, Colombia,Ecuador, México, Venezuela, Perú, España y Uruguay"


Después de idas y vueltas, se ha determinado cerrar este ciclo de posts en Escritos Circulares. Intenté continuar con este espacio, pero lamentablemente por tiempo y motivación personal tuve que tomar esta decisión. Creo que llegó el momento en que el blog como formato ha quedado definitivamente obsoleto (ya venía agonizando al menos cinco años) y la amplificación de los canales no logran hacer una gran diferencia. Personalmente preferí entonces volcarme a otros proyectos personales a través de otros medios en donde puedo encontrar un ida y vuelta mucho más dinámico y, a la vez, nutrirme de esa interacción. Volviendo a la génesis de Escritos Circulares,  este fue un proyecto que surgió hace ocho años atrás como un lugar para el desahogo y la catarsis personal a través de cuentos cortos, poemas e ideas aleatorias. Luego se produjo una metamorfosis de la página en la cual comenzaron a surgir secciones relacionadas a lo cultural. Tuvo su mejor momento en el período 2013/2014 cuando inesperadamente me tocó vivir situaciones totalmente impensadas como el hecho de poder entrevistar a artistas de la escena independiente. Gracias a este espacio conocí virtualmente y personalmente infinidad de artistas y personas que ayudaron en cierta forma al crecimiento de Escritos Circulares. No queda más que agradecer a los lectores, colaboradores, solistas, bandas, escritores, y periodistas que tuvieron su lugar aquí. Como diría Gustavo, gracias totales....



martes, 30 de octubre de 2018

Aimee Mann: componiendo con tinta invisible lo visible

Si hay un disco que no me iba a perdonar no dedicarle unas líneas es Lost in Space de Aimee Mann. Un álbum en el cual Mann explota su talento a su máximo potencial con once temas en plan acústico con una voz éterea que nos hace flotar en letras que aquejan temáticas terrenales. Temas que parecen simples pero que poseen una arquitectura diseñada al más mínimo detalle: desde la sutileza de los teclados a los arreglos de cuerdas.Invisible Ink y This is How it Goes nos muestra a la compositora estadounidense fragil y vulnerable fraseando con su acústica antes de explotar con una orquesta a tono con su más fina expresión musical. En definitiva, Lost in Space es un disco para perderse en la soledad de la noche (o de la ruta) cuando ya la rutina parece llegar a su final.



martes, 9 de octubre de 2018

Postmodern Jukebox: el pop de hoy con el sonido de ayer

Siempre fui un fan de escuchar un tema en distinas versiones. Generalmente eso me ocurre cuando me obsesiono con una banda y, luego de haber repasado toda su discografía, empiezo a buscar versiones en vivo, demos y covers. No recuerdo cúal fue el puntapié inicial, pero el año pasado seguramente en la búsqueda de alguna versión alternativa de alguna canción, terminé encontrando Postmodern Jukebox. Este proyecto tiene como misión reversionar temas pop en distintos géneros vintage que van desde el jazz o el swing de los años 40s, al R&B de los años 50s o el gospel. El proyecto liderado por el pianista jazzero Scott Bradlee cuenta con una gran infinidad de videos y se encuentra realizando gira por diferentes países. Sin más, les dejo algunas de las joyas que pueden encontrar en su canal de YouTube:

 

 




jueves, 4 de octubre de 2018

El blog en tiempos de crisis

Cuando decidí volver a la actividad en este blog, uno de los primeros en contactarse fue un amigo de la casa quien ha aparecido en este espacio en más de una ocasión. El motivo, claro, fue compartir su material pero la charla bordeó una temática inevitable que nos afecta a una gran mayoría: la coyuntura local. En criollo, la crisis. Le contaba sobre la cantidad de páginas web (algunas aliadas en su momento, con quienes nos compartíamos data de bandas y recitales) que ya no existen más por una razón u otra. Este músico amigo me comentaba que era difícil encontrar sitios para difusión y que "como muchos medios son a pulmón y estamos prendidos fuego se complica más". Esta dificultad se está viendo no sólo en los músicos, en los sitios de difusión independiente sino también en los lugares para salir a mostrar su arte, en el ánimo del público y en quienes quieren seguir empujando en la escena artística local. Hace un par de años era muy común que lleguen mails de estudiantes de periodismo o periodistas en ejercicio para colaborar en la página sin recibir nada a cambio ya que lo hacían ya sea por amor al arte o poner en práctica su vocación. Pero la debacle se fue agudizando de a poco. Por cuestiones personales ya no pude publicar con tanta  regularidad, las bandas muchas fueron desapareciendo, quienes colaboraban ya no tenían ni el tiempo ni el ánimo para escribir por placer...Un círculo vicioso y angustiante que parece no detenerse. No quiero profesar un falso positivismo o un fatalismo trágico, pero me veía con la necesidad de poner en palabras cómo veo la realidad. Es cierto también que se resiste, que se intenta no dar el brazo a torcer, que la escena independiente se ve afectada pero no por nada está muerta y que el arte es ese refugio que no podemos dejar que nos expropien. Desde este lado, sólo queda resistir...

lunes, 1 de octubre de 2018

Sobre conocer al amor y una banda: Savoir Adore, synthpop neoyorkino

Hace varios años ya que estoy descubriendo bandas o OST gracias a los videojuegos. Desde los más artísticos como LIS, Kona, Tomb Raider, Firewatch y The Last of Us hasta los más simples como PES. Hace unos meses atrás volví a desenpolvar la PS2 y puse el PES 2013 para quemar un poco el rato. De fondo, la lista de temas del menú se repetía en un loop permanente hasta que al llegar un par de horas de juego me encontré tarareando una canción en especial: se trataba de Dreamers. Rastreé un poco más para conocer el intérprete y me encontré con Savoir Adore, banda oriunda de NY. Poco a poco me fui sumergiendo en el material de este grupo y poco a poco también me fui enamorando de sus temas. Dicen que su nombre significa "conocer el amor" y realmente creo que no están equivocados porque su música transmite eso y mucho más. Regalia, Empire of Light, Loveliest Creature, Sarah's Secret, The Scientific Findings of Dr. Rousseau...¡Hace cuánto tiempo no me pasaba de engancharme de una manera tan fuerte! Pero algo me llamaba la atención, no encontraba material actualizado ¿Qué habrá pasado? ¿Se separaron? Busqué en sus redes sociales y para mi sorpresa, si bien la banda había sufrido cambios, ellos estaban preparando nuevo material para sacar a la luz a la semana siguiente: When The Summer Ends. Eso sí, la voz femenina ya no está a cargo de Deidre Muro (quien por cierto tiene su proyecto personal llamado Deidre and The Dark) sino Lauren Zettler. Aún así, a pesar de los cambios, la banda sigue con su esencia synthpop y, a través de su dúo vocal, nos sigue transmitiendo su más puro germen pop. Sin más, comparto un setlist con todo el material de esta banda: 

 

martes, 18 de septiembre de 2018

Kurt Cobain, una guitarra acústica y Johnny Cash: lo que fue y lo que pudo ser

Una vez un amigo me dijo que Nirvana es una etapa inevitable por la que uno debe pasar. En ese entonces los dos tendríamos 18 años y del fanatismo fuerte por la banda de Kurt Cobain quedaban apenas rastros. Pero uno siempre vuelve ahí. Me pasó hace tres años y me paso nuevamente ahora. De querer volver escuchar Live At Reading, In Utero, Bleach, el MTV Unplugged, The Best of the Box...Precisamente en estos dos últimos discos  me detendré. Volver a escuchar la voz de Kurt en formato acústico me volvió a hacer pensar en muchas cosas, quizás en lo que él podría haber sido hoy si no hubiese ocurrido aquella tragedia en 1994. Pensaba "Cobain podría haber sido el sucesor de Johnny Cash". Él, casi en forma introspectiva, íntima y vulnerable, sacó su mejor repertorio en el MTV e hizo honor a otras canciones que no eran de su autoría como The Man Who Sold The World, Oh Me, Lake Of Fire, Jesus Doesn't Want Me For A Sunbeam, Plateau y la desgarradora versión de Where Did You Sleep Last Night. Era increíble cómo Kurt podía apropiarse de un tema y darle toda su impronta, al mejor estilo Cash. Luego pasé a escuchar los demos acústicos de About a Girl, All Apologies, Sliver, You Know You're Right, Rape Me y Serve The Servants del disco The Best of the Box. Otra vez en su intimidad, solo, expresando sus angustias y miedos de la forma más visceral posible. Sin dudas, que no me era imposible imaginarlo ahora como el Johnny Cash del nuevo siglo, con un talento no sólo en la composición sino también en la interpretación. En fin, en lo que fue y lo que pudo ser...



Curiosamente Kurt en una entrevista expresó sus deseos de empezar a tocar más con su acústica y de querer ser visto más como un cantante y compositor que un grunge rocker ya que de esa forma esto le daría las herramientas para cuando él sea viejo y esté sentado en una silla con una guitarra como Johnny Cash.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

De un recuerdo cotidiano al análisis maduro de un disco: Devorador de Corazones (La Portuaria)

Hay discos o canciones que evocan un momento, un sentimiento, una persona, un  lugar...Hay veces que esos recuerdos pueden quedar marcados en nuestra mente por la trascendencia y lo determinante que puede ser en lo que somos. Pero también un disco o una canción puede quedar en nuestro pensamiento por un acontecimiento banal y desapercibido que no logra trascendencia hasta después de un largo tiempo. Eso me sucede con La Portuaria, una banda que me evoca momentos de cotidianeidad en aquellos momentos de pre-adolescencia del lejano 2003. Me lleva a aquellas tardes en la casa de un viejo amigo en las que pasábamos el rato entre juegos de mesa y música de fondo. Ajena, claro. Quien musicalizaba las tardes eran sus hermanas mayores, y entre los temas que siempre se repetían estaban Selva, 100000 Km, El Bar de la Calle Rodney, Nada es Igual y Devorador de Corazones. Era tal la repetición que en cuestión de tiempo ya me sabía todas las letras sin saber quién las interpretaba, claro.

Tiempo después me volví a encontrar con esta banda pero desde otra perspectiva, quizás desde un análisis más profundo. Ese encuentro fue en el libro Antología del Rock Argentino de Maitena Aboitiz. Allí no sólo me  encontré con el nombre de la banda sino también con el genio detrás de la canción: Diego Frenkel. El músico explicaba el orígen de la letra Nada es Igual: "Me sentía un poco solo, herido de amor, separado de una chica". Precisamente de ese mal momento surgió su frase "Diego, hace amigo del dolor", a partir de algo que le dijo una amiga en una de esas noches de tristeza. El artista cuenta también que también la letra refleja un poco su vida a los 27 años, entre el budismo, el existencialismo, los amigos y las angustias: "Por ejemplo la frase "Tenía frío en las noches de calor, que hace tiempo creía que era imposible estar bien en soledad, que la cama fría en la noche tibia un día lo iba a matar" ¡Me estaba hablando a mí mismo!". Ya desde un   lugar más maduro y desde otra experiencia empecé a ahondar en la obra de Frenkel y a valorarla desde otro punto de vista. Devorador de Corazones empezó a formar parte de mi catálogo de discos preferidos ya no porque me puede evocar un momento allá en 2003 sino también por su calidad artística. Sin más, les comparto el álbum para que lo puedan disfrutar:

martes, 4 de septiembre de 2018

Hana, la música a través de la banda ancha: Fetiche (2006)

Quizás la nostalgia me hace volver a escribir para este (casi) extinto blog. Lo cierto es que aquí me encuentro una vez más haciendo la reseña de un disco que creía casi olvidado y perdido en algún lugar recóndito de mi mente. No es una obra maestra, no es un artista renombrado pero sin dudas que este álbum formó parte de mi adolescencia allá por el lejano 2006. Un año en el que disfrutaba del pop Babasónico con Anoche (2005) y el britpop made in Temperley de Juana la Loca con Casablanca (2005). En el medio de ellos dos había lugar para Fetiche (2006) de Hana (Florencia Ciliberti). Quizás lo curioso fue cómo encontré su material: una canción de una publicidad se me había pegado y yo no iba a parar hasta no encontrar su intérprete:




La letra, claro, modificada para la ocasión. Pero la melodía era contagiosa, hipnótica, pegadiza...En fin el gérmen pop se había introducido en mi cabeza. Cuando pude bien develar la incógnita me metí de lleno en el disco que contenía este tema (Parque de diversiones) y sin dudas entró en mi lista de reproducción. Fetiche, tal como se tituló este álbum, contiene once temas con letras sintéticas que encajan perfectamente con el sonido pop de Hana. Por momentos con frases a modo de destino manifiesto como "resisto por la creación" (Fantasía), "me gusta ser puntual jamás llevo reloj" (No tengo idea) o "pinto mi mejor canción canto mi mejor color" (Egoísta) en referencia a sus dos pasiones la música y la pintura. Pero también hay lugar para las letras de amor (Mucho más, Parque de diversiones, Fóbicos) y a lo surrealista (¿o bizarro?) como Sachasandia.

 

viernes, 11 de agosto de 2017

After Laughter: evolución, crecimiento y madurez de un artista

Creo que fue a fines del año pasado (o a principios de este), que comencé a escuchar Paramore nuevamente. Quizás por una cuestión de nostalgia, no lo sé, busqué aquel tema que sonaba (invadía) la radio en 2009, Decode. Nunca fui fan de la banda, ni tampoco había ahondado en su discografía pero ese tema tenía algo hipnótico, pegadizo, que hacía que lo quisiera volver a escuchar una y otra vez. Y es así que volví a escuchar a esta banda oriunda de Franklin. Primero con algunos set acústicos, luego compilados (con sus greatest hits), y finalmente con su repertorio completo desde Riot! a Paramore. Poco a poco iba descubriendo el mundo de Hayley Williams y cia. Comencé a prestar atención a ciertos detalles como las letras, la instrumentación, el background de cada uno de los integrantes, los cambios que sufrió la banda, diferentes versiones en vivo de un tema, covers...En fin, ese proceso que uno lleva a cabo cuando se va transformando en fan de un grupo. Cuando ya creía haberlo descubierto todo, llegó su quinto álbum After Laughter ¡Y qué sorpresa me llevé! De aquel sonido pop punk no quedaba rastro. Un disco totalmente diferente a lo que habían hecho, con claras influencias del dance de los 80's. El contraste es evidente, pero a medida que uno va escuchando los temas, comienza a entender que ese cambio quizás era necesario. Hayley demostró que encasillarse y quedarse en la zona de comfort no iban a servir de nada para evolucionar profesionalmente. Además, ellos ya no son más adolescentes, por lo que insistir con un mismo estilo a veces puede dejarlos en ridículo. Su madurez es explícita no sólo en lo musical sino también en las letras que demuestran cierta lucha de Hayley con respecto a los desafíos que le plantea la vida. Casi existencial y bordeando temas como la ansiedad y la depresión, Williams encuentra empatía con su público y eso es recíproco. Hace unos días ella reveló que estuvo en una crisis que la llevó a pensar en que ya no tenía motivos para hacer lo que más le gusta (Hard Times, Caught in the Middle y Fake Happy pueden ser una muestra de su vivencia). Estas declaraciones me hicieron entender que los artistas son seres humanos de carne y hueso, que a veces uno los coloca en un pedestal (Hayley retrata este tema perfectamente en Idle Worship) pero detrás de ellos yace su fragilidad. Esta nueva etapa de Paramore debería ser más que bienvenida porque no sólo muestra la evolución y madurez de la banda sino también el renacer de Hayley como artista. No porque su carrera estuviese acabada, al contrario, sino porque la música nuevamente la volvió a salvar. Y si a ella la música la pudo sacar de un mal momento, a nosotros también. 



miércoles, 9 de agosto de 2017

Un cassette, un recuerdo: From the Cradle (Eric Clapton)

Tenía doce años cuando un día se acerca mi tío y me dice 'tomá, encontré este cassette en lo de la abuela, fijate si te gusta'. El cassette en cuestión era ni nada más ni nada menos que From the Cradle, de Eric Clapton. Hasta ese entonces sólo conocía algún que otro tema, pero reconocía más el nombre que el material de Eric. Fue así entonces que comencé a adentrarme al mundo del blues, con solos finos, punzantes y certeros, sin necesidad del virtuosismo ni de tocar mil notas por segundo. Era escuchar y sentir cómo Clapton transmitía sus sentimientos con su stratocaster. Más de grande indagué un poco más sobre su obra y fue cuando me fasciné con la etapa de Cream. Poco a poco, se fue convirtiendo en un modelo para mí, lo cual se profundizó mucho más cuando comencé a tocar la guitarra. Cada vez que me preguntaban por mi guitarrista favorito yo respondía con firmeza: Eric Clapton. Pero los años pasaron, pasé por diversos estilos y bandas, y Eric cada vez pesaba menos en mi rutina musical. A eso se sumaba el hecho de que comencé a encontrar información con respecto a su vida que no me atraían tanto como su música (con el tiempo comencé a entender que, a veces, hay que separar a la obra de la persona). Fue un momento en el que me comenzó a inquietar otro gran guitarrista: George Harrison. Pero eso es otra historia. Ayer, quizás un poco por nostalgia, busqué este cassette de Clapton. Hacía años que no lo escuchaba, pero el sentimiento sin dudas que se mantuvo. Casi como si fuera la primera vez...


miércoles, 28 de junio de 2017

Firewatch: adentrándonos en los montes de Wyoming

1989. En los montes de Wyoming. Estás sobre la cima de una montaña. Es un verano más caluroso y seco de lo habitual y notás un nerviosismo generalizado. Pues bien, ahora los invito a cerrar los ojos e imaginarse esta escena ¿Listo? Muy bien, ahora denle play al OST e imagínense que son un vigilante contra incendios forestales que se ha retirado de la vida ajetreada para trabajar solitariamente en el bosque. Tu única conexión con el mundo es Delilah, tu jefa, quien estará disponible en todo momento para ayudarte. Explorarás un entorno salvaje y desconocido, deberás enfrentarte a tus dudas y tomar decisiones que puedan construir o destruir el único vínculo afectivo significativo que tenés. Este es el mundo de Firewatch, un videojuego cautivante que nos transporta al universo de Henry. Quien estuvo a cargo del OST es Chris Remo, quien también compuso para otros títulos como Thirty Flights of Loving, Gone Home y Spacebase DF-9. Sin dudas que el trabajo de Chris ha sido excelente en esta gran obra ya que supo interpretar y transmitir la atmósfera de Firewatch. Guitarras acústicas fuertemente marcadas, riffs bucólicos y percusiones minimalistas que simulan los extraños ruidos que nos invade en en el Parque Nacional de Shoshone, Wyoming.



jueves, 15 de junio de 2017

Kona: misterio, intriga y confusión en Quebec

Octubre de 1970. Un recóndito pueblo al norte de Quebec, Canadá. La nieve invade de repente los vírgenes bosques alrededor del lago Atamipek, la confusión, el miedo y la intriga nos encuentra en un lugar inhóspito, indefensos ante la ventisca que azota el lugar. Pues bien, ahora los invito a cerrar los ojos e imaginarse esta escena ¿Listo? Muy bien, ahora denle play al OST e imagínense que son un detective privado que acude a este asolado lugar en busca de pistas. Este es el mundo de Kona, un videojuego atrapante, escalofriante y oscuro que nos captura en esta atmósfera de film noir setentista. Quien estuvo a cargo del OST es una banda oriunda de Quebec llamada Curelabel, fundada en 2007 por Michel Banville, Marco Matte y Simon Labrecque. Sin dudas, que este origen quebequense influyó en la composición de los temas marcados por fuertes rasgueos de guitarras y riffs armónicos que bordean muchas veces con la música country.

martes, 6 de junio de 2017

Chris Cornell: predicando el fin del mundo (Por Lucas Gunner)

Comencemos por lo obvio: escuché por primera vez a Soundgarden cuando vi el video de ‘Black Hole Sun’. Corría el año 1997.
En 2002, ‘Cochise’, primer corte de difusión de Audioslave, supergrupo formado por los ex Rage Against The Machine y Chris en la voz, sonaba varias veces por día en la MTV, junto con el segundo corte, ‘Like A Stone’, tema que aun sigo disfrutando como en esos días posadolescentes.
Sin embargo, cuando escuché por primera vez ‘Can’t Change Me’, me sentí atónito. No me quedaba claro si la persona que cantaba era realmente el creador de ‘Black Hole Sun’, ese himno grunge, mezcla perfecta entre la canción melódica de los Beatles y el doom de Black Sabbath. ‘Can’t Change Me’ era diferente: tenía un compás de 6/8, el riff era más melódico, sonaban instrumentos acústicos y guitarras con trémolos.
Tras la separación de Soundgarden en 1997, Chris Cornell se dedicó a desarrollar su carrera en solitario. Euphoria Morning (originalmente Euphoria Mourning) es un disco totalmente diferente a Soundgarden, no hay grunge. Es un disco íntimo, plagado de atmósferas, climas cálidos y fríos, baladas con ritmo de blues, tiempos ternarios y melodías preciosas. El segundo corte del disco, ‘Preaching The End of the World’, es, sin exagerar, uno de los temas más hermosos que escuché en mi vida. Chris predica el fin del mundo, busca un amigo para cuando llegue ese momento.
Quizás haya sido lo que estaba viviendo en ese momento, pero Euphoria Morning se convirtió en uno de mis discos favoritos de siempre. A partir de ahí, con el correr de los años, comencé a disfrutar de toda la obra de Cornell en su totalidad: Soundgarden, Temple Of The Dog, Audioslave, y sus shows íntimos de voz y guitarra acústica con covers inimaginables.
“Ella va a cambiar al mundo, pero no puede cambiarme a mí”, cantaba Chris. La sensatez de un cantante, compositor, guitarrista y músico sin fronteras. El portavoz de muchos jóvenes (ahora adultos) que le hacían frente a un mundo difícil de comprender. Un músico que no tuvo límites a la hora de componer, ni de cantar con su amplio registro de cuatro octavas, canciones maravillosas que quedarán en el efímero correr del tiempo en todos aquellos que pensamos que podemos mejorar nuestra existencia con melodías. Quizás se fue demasiado pronto. Quizás su paso por el planeta Tierra fue suficiente para demostrar que el mundo puede ser un lugar hostil, o que podemos embellecerlo, aunque sea de a ratos, con un puñado de canciones que nos salvan.

Gracias eternas. Hasta siempre, Chris.


lunes, 1 de mayo de 2017

BAFICI: Cemento, el documental (Por Ann X)

Al fin llegó el día. Después de mucho trabajo, "Cemento, el documental" (del director Lisandro Carcaballo) llegaba al cine, en el marco del BAFICI, el 26 de abriI. La función estreno tuvo la particularidad de ser proyectada en el lugar donde estaba Cemento (Estados Unidos 1234), hoy convertido en un estacionamiento. Nostalgia para muchos, curiosidad para otros, lo cierto es que las entradas se agotaron rápidamente, por lo que se debió agregar una función gratuita el sábado 29 en Plaza Francia. No sólo yo tuve la suerte de presenciar esta proyección sino también la cantidad de gente que quedó afuera y con ansias de ver el documental. Este hecho quizás nos hable de lo mucho que se extraña y se necesita a Cemento. 

La película nos narra de un modo muy atinado y ameno la historia de Cemento: el nacimiento de la idea de la mano de Omar Chabán y Katja Alemann, su inauguración como discotteque alternativa para una época por demás convulsiva (hablamos de 1985, pleno florecimiento de la democracia y las ganas de expresarse de una juventud que venía sufriendo los años de plomo) y el espacio que se le dio a expresiones teatrales y performances (como es el caso de la Organización negra en los años 80's). Luego, también, sin abandonar del todo esta área (se habla por ejemplo de la obra "Clásico Amoral"), el documental hace su enfoque más centrado hacia los recitales de rock. 


El film consta de una interesante selección de material fílmico tanto de recitales como de las performances teatrales, y una serie de entrevistas a artistas y gente involucrada a Cemento como Katja Alemann, Yamil Chabán, el Indio Solari, Pil Trafa, Ciro Pertusi, Ricardo Iorio, Fernando Noy, Sissi Hansen, Mario Pergolini, Wallas, y muchos más. A través de ellos se va armando el rescate de la historia de Cemento, su importancia en el under, en la contracultura, el espacio que se le dio a bandas de distintos géneros (punk, heavy, rock, alternativo) ayudándolos a que se fortalezcan y crezcan.

También se habla de su mística. De sus famosos baños, de sus paredes que, literalmente, transpiraban, y de todas las condiciones poco cómodas del lugar. Sin embargo nada de eso importaba. Para muchos Cemento fue, es y será el mejor lugar que hubo para ver bandas, incluso considerándolo como un segundo hogar, un lugar donde siempre se podía ir aunque no alcanzaran las monedas para la entrada, donde siempre había algo interesante para ver y gente afín con la cual compartir. Y el gran responsable de que aquello sucediera, dando el espacio para que sea posible, fue Omar Chabán, dueño del lugar pero también artista. Esta es una de las cosas más interesantes del documental: el rescate de esa parte de Omar que se vio empañada por los tristes hechos ocurridos en la tragedia de Cromañon en el 2004, y que marcó un antes y un después en el rock, conllevando no sólo al cierre de Cemento, sino también al cierre de muchos otros lugares. 

Muchas reflexiones quedan abiertas. Quizás la historia de Cemento sirva como inspiración. Nunca volverá, pero el futuro está abierto para que, aún con todas las dificultades del presente (el poco apoyo a la cultura, el cierre de lugares donde los artistas puedan expresarse, y la mentalidad de algunos dueños de los lugares que quedan, centrada únicamente en el negocio, dejando en segundo plano lo artístico), nos demos cuenta que hay mucho por hacer. Está en manos de todos, y sobre todo las nuevas generaciones, aprender tanto de lo bueno como de lo malo para que, parafraseando a los Violadores, nada ni nadie nos pueda doblegar



Créditos:

jueves, 27 de abril de 2017

Radiolove: Todo va a estar bien

Capas de sonido envolventes, guitarras distorsionadas evocando el shoegaze de MBV (Enough) y una voz hipnótica que nos deja llevar por una correntada de emociones. Eso es Radiolove, el EP de Tanukichan (Hannah Van Loon).

Quizás lo primero que uno quiere saber es el origen de su llamativo sobrenombre (el cual deriva de un personaje de videojuego online llamado Dofus) pero eso queda en segundo plano al comenzar a escuchar su música. Radiolove fue compuesto en un momento de la vida de Hannah en el que ella necesitaba romper con la rutina. Al hablar de su trabajo, la compositora afirma que el álbum se "materializa en esos momentos en el que tu canción favorita con la cual te identificás (a tal punto que pensás que fue escrita para vos) comienza a sonar y pensás que todo está bien". Van Loon explica que lo que quiere evocar "es un estado en la mente y no una historia en particular".Y sin dudas que eso ocurre al escuchar a Tanukichan, su música teletransporta a sensaciones y momentos despegados de lo mundano. Son diez minutos en el que los problemas y las miserias del mundo desaparecen. Diez minutos en el que todo está bien, todo va a estar bien.





lunes, 3 de abril de 2017

Acid Caramels en el Indiepalooza

En la jornada del viernes mientras muchos interrumpieron su rutina para ser parte del Lollapalooza, en otro rincón de la Ciudad de Bs As se estaba dando lugar al ciclo under Indiepalooza con la presencia de bandas como Acid Caramels, Rutas y Baby Scream
No sabría por dónde empezar. El viernes se dieron una serie de casualidades y causalidades que me terminaron llevando a: 1) presenciar el festival Indiepalooza 2) darle inicio a un proyecto personal 3) querer volver a retomar Escritos Circulares. 
Ni bien llegué al Club Cultural Cooke sentí que había una energía y una atmósfera que prometía y traía vibras positivas. Al ingresar vi a Cris Caramels en el escenario probando sonido. Hasta el momento sólo la conocía vía redes sociales ya que en varias oportunidades intercambiamos opiniones y también material de la banda. Tímidamente me acerqué a presentarme y en ese momento fue cuando se rompió la virtualidad. 
Mientras las bandas ultimaban detalles de sonido, decidí esperar afuera. Allí fue donde vi el gran clima que se estaba viviendo, un clima familiar y artístico. Y fue allí donde entre todos los músicos que iban y venían reconocí a Juan Tranier de Excursionistas, quien hace unos atrás colaboró en este espacio en la sección cine. Hablamos no sólo de lo musical con respecto a su labor en su banda, sino también en Mínima Discos, un sello discográfico independiente que se dedica a la difusión de bandas y solistas del under porteño. Luego se acercó Cris de los Acid Caramels junto a Sebastián Ruíz (batería) y charlamos sobre música, el ciclo, la escena under y futuros proyectos. Fue en ese momento que me di cuenta de la importancia de este espacio porque si no lo hubiese creado, jamás habría tenido la oportunidad de experimentar esto. Ahora bien, si la previa me traía estas sensaciones, ni se imaginan lo que vendría luego.
Era medianoche y ya llegaba el momento de los Acid Caramels. Cris y Seba Ruíz ocuparon el escenario y con los primeros acordes daban inicio a una performance arrolladora. Sonaron Fire, The PowerPossessed en formato dúo con guitarras distorsionadas y una voz potente que marcaba territorio. Sí, los Acid Caramels imponen presencia y respeto en el escenario. Y no sólo eso, también nos hace sentir parte de sus ritos . Eso sucedió cuando Cris dejó la guitarra a un lado y se bajó del escenario para entrar en trance junto a la batería de Ruíz e interpretar Satan, your kingdom must come down de Robert Plant. No sólo ella entró en ese rito demoníaco sino también todo el público que repetía junto a ella las líneas de la canción. Tras una intensa performance, todos volvimos a la normalidad y los Acid Caramels no eran dos sino tres, ya que Nestor Ruíz se sumaba con su bajo. Oh No, el nuevo sencillo de su próximo disco, comenzaba a sonar y era inevitable no querer bailar en la pista. Luego Ten (otro de los temas de su próximo álbum) pasaba para darle lugar a Monstertruck Driver y así marcar el fin del setlist. Una performance sólida, contundente y efectiva que da muestras de que el under está más vivo que nunca.



miércoles, 29 de abril de 2015

Llega una nueva edición de Bellos Jueves (Por Rocío Vargas)

El próximo jueves 30 de abril comienza una nueva edición de Bellos Jueves. Una propuesta del Museo Nacional de Bellas Artes para conocer nuevos artistas de la plástica, la poesía y la música. El ciclo se desarrolla el último jueves de cada mes bajo la curaduría artística de Santiago Villanueva y la curaduría musical de Villa Diamante.
Durante la temporada 2014 pasaron más de 19 000 personas que pudieron observar y escuchar más de sesenta artistas que llenaron de color y música las diferentes salas y la terraza del museo. Para rememorar cada uno de los ocho encuentros del año pasado se editó un libro de colección con fotos, afiches y cinco ensayos,además de un disco doble que se puede descargar gratuitamente desde aquí. El catálogo musical cuenta con un tema de cada artista que pasó por las diferentes jornadas que tuvo entre ellos a Mariana Baraj, Coiffeur y Chancha vía Circuito entre otros.
Si querés descubrir qué es lo que está pasando en la escena sub 30 del arte no podés perderte la nueva edición de Bellos Jueves en el MNBA (Av. Del Libertador 1473).


Programación del primer encuentro del 2015:


18.00 Presentación del artista chileno Claudio Correa junto a Roberto Amigo (sala 24)

19.00 Entrevista a Adriana Lestido (segundo piso)

19.00 Visita rapeada por Under MC (sala 14)

19.30  Wenceslada (sala 5)

20.00 Guauchos (sala 14)

20.45 Visita Rapeada por Under MC (sala 14)

21.00 Nacional Rock Radio: entrevista a Pimentón (segundo piso)

21.15 Visita “El museo y el arte contemporáneo” por Marcos Kramer (hall)

21.30 Nacional Rock Radio: entrevista y acústico de Guauchos (segundo piso)

22.00 Pimentón (terraza)


lunes, 27 de abril de 2015

Knocking On Hells Door: Dylan Heart (Por César C. Espí Hernández)

Tomando café hace algunos días, distraído, observando a los parroquianos del bar donde me encontraba, intercepté la conversación de dos chicos que reivindicaban la autoría de la canción Knocking On Heaven´s Door al errabundo cantante Axl Rose. Aquel comentario me dio a pensar que muchas canciones de Bob Dylan nunca fueron demasiado de Bob Dylan: Las dejaba sin terminar, desnudas, desarregladas. Como las hijas de un padre ausente que desea que sea otro quién tome cargo de ellas. Con el café enfriándose, concluí que tal vez hubiera algo detrás de aquel extraño comportamiento, y la fascinante idea de que un autor de la talla de Dylan pareciera querer deshacerse de sus propias composiciones comenzó a cocerse en mi cabeza. 
Me reconozco entre los que en algún momento de su vida han pensado que All Along the Watchtower era de Jimi Hendrix, Like a Rolling Stone de los Stones, Mr. Tambourine Man de The Byrds, Highway 61 Revisited de Johnny Winter, I Shall Be Released de The Band o If Not For You de George Harrison, así como Country Pie, My Back Pages o Father of Night de The Nice, Roger Mc. Guinn y Manfred Mann, respectivamente y, sin embargo, son conscientes del enorme peso músico/social que significó y significa la trilogía formada por los discos; Bring it all back home (1965), Highway 61 Revisited (1965) y el celebérrimo Blonde on Blonde (1966). Firmados por un mesiánico Bob Dylan que, tan solo, un año después de la publicación de éste último, desaparecía de los escenarios recluyéndose en una granja en Woodstock (Nueva York) junto a su familia, viviendo austeramente, alejado de la escena musical y deshaciéndose de sus propias composiciones en huidizos discos de autocomplaciente decadencia. Usó como excusa para el exilio un misterioso accidente de tráfico con su motocicleta ocurrido en Julio de 1966, y se quitó de en medio diciendo “haber visto la luz”, evitando en lo sucesivo, cualquier halo de notoriedad a través de su música.

Es justo a partir de este momento cuando Dylan comienza a componer diamantes en bruto y son otros los que, como cervezas de un cubo helado en una fiesta, extraen el jugo de su repertorio siendo el propio Bob Dylan, quien suena muchas veces como quien versiona sus propias composiciones. Una extraña e hiperbólica elipse con un oscuro pasajero en su centro -Robert Allen Zimmerman-

Es aquí cuando la trama cobra sentido. Me cuestioné si detrás de aquella curiosidad habría una intención u objetivo pergeñados por el propio autor o respondía, simplemente, a una injusta casualidad, y traté de resolver mentalmente el enigma. Recordé una turbadora entrevista concedida por el propio Bob Dylan: En ella afirmaba, con evidente congoja, que a día de entonces (el de la entrevista, hace algunos años) seguía pagando una enorme deuda derivada de un contrato suscrito con “el comandante en jefe de un mundo que no podemos ver”, con cláusulas tan antiguas como las que firmó el primero de los hombres. De ahí, mis deducciones oníricas me condujeron al Fausto de Goethe, que a su vez me hizo desembocar en Angels Heart, la gran película de Alan Parker, basada en la recurrente venta del alma al diablo: Enseguida columbré los inquietantes paralelismos entre Johnny Favourite (alter ego de Harry Angel) y Robert Zimmerman (alter ego de Bob Dylan).


Quizás Dylan también hubiera permutado su alma a cambio de la fama y la fortuna; y quizás también él, desde la atalaya de esa gloria ya conseguida, hubiera tratado de eludir sin éxito el cumplimiento de su obligación sinalagmática. Como Favourite, Dylan también hubiera sido descubierto por su particular e implacable Luois Cypher (Lucifer), que habría castigado su esquizofrénica "mise en escène" con un dramático descenso a los infiernos. Johnny Favourite sufrió el volver a ser Harry Angel con un papel de vulgar detective de poca monta, debatiéndose agónicamente entre el evangelismo, el vudú y la apostasía. Nada muy distinto a lo de Dylan, que desapareció del mundo (que es lo que suponía recluirse en su granja de Woodstock) convirtiéndose en un amnésico anónimo al que ya se conocía como un Judas y un traidor. El tipo de persona que tanto agrada al maligno a quién suponen un estímulo extra. La traición de Harry Angel a todas sus amistades forma parte del oscuro encanto del personaje siendo su "alter ego", Johnny Favourite, quién perpetrara las vilezas. Robert Zimmerman, por su parte, también decepcionó a sus admiradores, a sus líderes religiosos, e incluso a sus más generosos colaboradores, The Band, siendo el protagonista de estas felonías su secundaria y turbia personalidad: Bob Dylan.

Durante toda su vida, Dylan, ha tratado de deshacer el pacto con Louis Cypher, atormentado, como todos sus antecesores, por el alto precio a pagar por algo tan vacuo como es la fama y el dinero. Al comprobar que su intento de burlar al demonio había fallado recurrió al último recurso de los condenados; solicitar el amparo de entidades superiores. Pensó que convirtiéndose al catolicismo y actuando ante el Papa podía declararse salvado y acceder al indulto que se concede a quién cambia de bando, al perdón del traidor… al beso de Judas.

-Sabéis que estamos viviendo los últimos días. Llegó a decir durante la gira del álbum Saved (1979) y, tras citar la Biblia, añadió: Echad un vistazo a Medio Oriente. Os avisé en The Times They Are-a-Changin´. Dije que la respuesta estaba flotando en el aire, ahora os digo que Jesús está de vuelta. Concluyendo el sermón diciendo sentirse rescatado por la gloria de Dios, redimido, y lleno de gracia divina al grito de Aleluya que no evitaba que un nauseabundo olor a azufre aun le envolviera la pituitaria.

Seguramente, y tal y como sucede en el imprescindible film de Alan Parker, Dylan, no consiga zafarse nunca de su acuerdo con Louis Cypher, y acabe por ser llamado a dar su último concierto. Un recital íntimo que ocurrirá en una amplia sala, donde un deleitado Cypher le esperará solo, sentado en una confortable butaca de terciopelo, acariciando la empuñadura de su elegante bastón de plata y preparado para escuchar a su más escurridizo socio entonar, durante toda la eternidad, el estribillo de aquella canción en la que decía sentirse como llamando a las puertas…del infierno.







jueves, 29 de mayo de 2014

Llega el Ciudad Emergente 2014

Por séptimo año consecutivo, el Centro Cultural Recoleta vuelve a llenarse de cultura joven de la mano del Festival. Del 4 al 8 de junio y con entrada libre & gratuita, lo mejor de lo nuevo: recitales, stand up, danza callejera, batallas de hip hop y mucho, muchísimo más.

Cada sala y espacio del Centro Cultural Recoleta será tomado por la actualidad de la cultura joven, con la música como faro. Pero no sólo de recitales en la Terraza y en la Sala Villa Villa se hace el Festival, sino que también hay espacio para otras formas de hacer arte. Es el caso de la Danza Callejera y los desfiles de Moda, dos disciplinas que tuvieron sus espacios exclusivos en las ediciones anteriores, pero que en este 2014 ganarán la Terraza con shows en los que se fusionarán (además, funcionarán independientemente en sus respectivas salas). Una novedad es la Electrónica, en la que cada noche un dj cerrará la Sala Villa Villa con un set para hacer bailar a todos.

El Festival siempre le dio espacio a las muestras de fotos, y en esta edición, se multiplican: se exhiben las muestras Early Stones (fotos de Michael Cooper sobre los primeros años de los Rolling Stones), Rock Pix (selección de fotos en vivo tomadas por Santiago Gallo Bluguermann), RockBA en fotos (los mejores momentos de los distintos festivales organizados por RockBA) y la Retrospectiva Personal Fest (con los highlights de cada edición de dicho festival, que este año cumple su décimo aniversario).

En tanto, el Stand Up toma carácter de clásico, con más de cincuenta monologuistas que buscarán la carcajada general; las Batallas de Hip Hop, que también llegan a la Terraza; la sección Cine curada por BAFICI, con los mejores rockumentales y películas de shows en vivo; el Espacio Escuchá! para descubrir a los participantes de Bandas X Barrio; el Espacio de Revistas; Arte Callejero en las paredes del CC Recoleta…


Grilla

Miércoles 4 de junio:
19:30 hs: Efecto Lunática (Terraza)
20:30 hs: Indios (Terraza)
Jueves 5 de junio:
14:00 hs: Surinam (Terraza)
15:00 hs: Face Cream (Terraza)
16:00 hs: Uneven (Terraza)
17:00 hs: Huevo (Terraza)
18:00 hs: The Ovnis (Terraza)
18:30 hs: Lujuria (Villa Villa)
19:00 hs: Barco (Terraza)
19:30 hs: Insobrio (Villa Villa)
20:00 hs: Carca (Terraza)
20:30 hs: Pelea de Gallos (Villa Villa)
Viernes 6 de junio:
14:00 hs: Bocasaurios (Terraza)
15:00 hs: Los Nuevos Monstruos (Terraza)
16:00 hs: Los Peligros (Terraza)
17:00 hs: Parteplaneta (Terraza)
18:00 hs: UN (Terraza)
18:30 hs: Sobremesa Con El Dos (Villa Villa)
19:00 hs: Paté De Fuá (Terraza)
19:30 hs: Hippidons (Villa Villa)
20:00 hs: Emanero (Terraza)
20:30 hs: Javi Punga (Villa Villa)
21:00 hs: Campo (Terraza)
Sábado 7 de junio:
14:00 hs: Elevé (Terraza)
15:00 hs: Postal (Terraza)
16:00 hs: Intrépidos Navegantes (Terraza)
17:00 hs: Sambara (Terraza)
18:00 hs: Una Fábrica (Terraza)
18:30 hs: Plasmania (Villa Villa)
19:00 hs: Detonantes (Terraza)
19:30 hs: Fotos del Otoño (Villa Villa)
20:00 hs: Pilotos (Terraza)
20:30 hs: Mauro Conforti Y La Vida Marciana (Villa Villa)
21:00 hs: Los Álamos (Terraza)
Domingo 8 de junio:
14:00 hs: Manager Capitalista (Terraza)
15:00 hs: Ayelén Seches (Terraza)
16:00 hs: 1989 (Terraza)
17:00 hs: Callate Mark (Terraza)
18:00 hs: Nhem (Terraza)
18:30 hs: Malcom (Villa Villa)
19:00 hs: Connor Questa (Terraza)
19:30 hs: Cannibal (Villa Villa)
20:00 hs: Deny (Terraza)
20:30 hs: Older Sister (Villa Villa)
21:00 hs: Astro (Terraza)

jueves, 3 de abril de 2014

Review: Acoustic at the Ryman de Band of Horses (Por Ricardo Portmán)

Band of Horses: Salvajes y orgánicos

Acoustic at the Ryman
(Brown Records / Popstock!)
  1/2

Los sonidos acústicos (esos que fueron exprimidos impunemente hasta el límite en los noventas) fueron los elegidos por los Band of Horses para su primer disco en directo, titulado precisamente Acoustic at the Ryman. No podía ser de otra manera sino a través de los efluvios orgánicos de la madera que se grabe adecuadamente un disco en el santuario del Ryman.

La banda de Ben Bridwell quiso elevar el listón de sus propios temas, eligiendo cuidadosamente un repertorio que abarcara todos los matices de su interesante discografía. La grabación tiene momentos realmente enaltecedores, especialmente en las sentidas performances de The Funeral, Detlef Schrempf y Factory. Acoustic at The Ryman coloca en el sitio que merece a uno de los grupos llamados a convertirse en clásicos del género.

Por Ricardo Portmán de ecosdelvinilo.com (@ecosdelvinilo)