El próximo jueves 30 de abril comienza una nueva edición de
Bellos Jueves. Una propuesta del Museo Nacional de Bellas Artes para conocer
nuevos artistas de la plástica, la poesía y la música. El ciclo se desarrolla
el último jueves de cada mes bajo la curaduría artística de Santiago Villanueva
y la curaduría musical de Villa Diamante.
Durante la temporada 2014 pasaron más de 19 000 personas que
pudieron observar y escuchar más de sesenta artistas que llenaron de color y
música las diferentes salas y la terraza del museo. Para rememorar cada uno de
los ocho encuentros del año pasado se editó un libro de colección con fotos,
afiches y cinco ensayos,además de un disco doble que se puede descargar
gratuitamente desde aquí. El
catálogo musical cuenta con un tema de cada artista que pasó por las diferentes
jornadas que tuvo entre ellos a Mariana Baraj, Coiffeur y Chancha vía Circuito
entre otros.
Si querés descubrir qué es lo que está pasando en la escena
sub 30 del arte no podés perderte la nueva edición de Bellos Jueves en el MNBA
(Av. Del Libertador 1473).
Programación del primer encuentro del 2015:
18.00 Presentación del artista chileno Claudio Correa junto a Roberto Amigo
(sala 24)
19.00 Entrevista a Adriana Lestido (segundo piso)
19.00 Visita rapeada por Under MC (sala 14)
19.30 Wenceslada (sala 5)
20.00 Guauchos (sala 14)
20.45 Visita Rapeada por Under MC (sala 14)
21.00 Nacional Rock Radio: entrevista a Pimentón (segundo piso)
21.15 Visita “El museo y el arte contemporáneo” por Marcos Kramer (hall)
21.30 Nacional Rock Radio: entrevista y acústico de Guauchos (segundo piso)
Tomando café hace algunos días, distraído, observando a los parroquianos del bar donde me encontraba, intercepté la conversación de dos chicos que reivindicaban la autoría de la canción Knocking On Heaven´s Door al errabundo cantante Axl Rose. Aquel comentario me dio a pensar que muchas canciones de Bob Dylan nunca fueron demasiado de Bob Dylan: Las dejaba sin terminar, desnudas, desarregladas. Como las hijas de un padre ausente que desea que sea otro quién tome cargo de ellas. Con el café enfriándose, concluí que tal vez hubiera algo detrás de aquel extraño comportamiento, y la fascinante idea de que un autor de la talla de Dylan pareciera querer deshacerse de sus propias composiciones comenzó a cocerse en mi cabeza.
Me reconozco entre los que en algún momento de su vida han pensado que All Along the Watchtower era de Jimi Hendrix, Like a Rolling Stone de los Stones, Mr. Tambourine Man de The Byrds, Highway 61 Revisited de Johnny Winter, I Shall Be Released de The Band o If Not For You de George Harrison, así como Country Pie, My Back Pages o Father of Night de The Nice, Roger Mc. Guinn y Manfred Mann, respectivamente y, sin embargo, son conscientes del enorme peso músico/social que significó y significa la trilogía formada por los discos; Bring it all back home (1965), Highway 61 Revisited (1965) y el celebérrimo Blonde on Blonde (1966). Firmados por un mesiánico Bob Dylan que, tan solo, un año después de la publicación de éste último, desaparecía de los escenarios recluyéndose en una granja en Woodstock (Nueva York) junto a su familia, viviendo austeramente, alejado de la escena musical y deshaciéndose de sus propias composiciones en huidizos discos de autocomplaciente decadencia. Usó como excusa para el exilio un misterioso accidente de tráfico con su motocicleta ocurrido en Julio de 1966, y se quitó de en medio diciendo “haber visto la luz”, evitando en lo sucesivo, cualquier halo de notoriedad a través de su música. Es justo a partir de este momento cuando Dylan comienza a componer diamantes en bruto y son otros los que, como cervezas de un cubo helado en una fiesta, extraen el jugo de su repertorio siendo el propio Bob Dylan, quien suena muchas veces como quien versiona sus propias composiciones. Una extraña e hiperbólica elipse con un oscuro pasajero en su centro -Robert Allen Zimmerman- Es aquí cuando la trama cobra sentido. Me cuestioné si detrás de aquella curiosidad habría una intención u objetivo pergeñados por el propio autor o respondía, simplemente, a una injusta casualidad, y traté de resolver mentalmente el enigma. Recordé una turbadora entrevista concedida por el propio Bob Dylan: En ella afirmaba, con evidente congoja, que a día de entonces (el de la entrevista, hace algunos años) seguía pagando una enorme deuda derivada de un contrato suscrito con “el comandante en jefe de un mundo que no podemos ver”, con cláusulas tan antiguas como las que firmó el primero de los hombres. De ahí, mis deducciones oníricas me condujeron al Fausto de Goethe, que a su vez me hizo desembocar en Angels Heart, la gran película de Alan Parker, basada en la recurrente venta del alma al diablo: Enseguida columbré los inquietantes paralelismos entre Johnny Favourite (alter ego de Harry Angel) y Robert Zimmerman (alter ego de Bob Dylan).
Quizás Dylan también hubiera permutado su alma a cambio de la fama y la fortuna; y quizás también él, desde la atalaya de esa gloria ya conseguida, hubiera tratado de eludir sin éxito el cumplimiento de su obligación sinalagmática. Como Favourite, Dylan también hubiera sido descubierto por su particular e implacable Luois Cypher (Lucifer), que habría castigado su esquizofrénica "mise en escène" con un dramático descenso a los infiernos. Johnny Favourite sufrió el volver a ser Harry Angel con un papel de vulgar detective de poca monta, debatiéndose agónicamente entre el evangelismo, el vudú y la apostasía. Nada muy distinto a lo de Dylan, que desapareció del mundo (que es lo que suponía recluirse en su granja de Woodstock) convirtiéndose en un amnésico anónimo al que ya se conocía como un Judas y un traidor. El tipo de persona que tanto agrada al maligno a quién suponen un estímulo extra. La traición de Harry Angel a todas sus amistades forma parte del oscuro encanto del personaje siendo su "alter ego", Johnny Favourite, quién perpetrara las vilezas. Robert Zimmerman, por su parte, también decepcionó a sus admiradores, a sus líderes religiosos, e incluso a sus más generosos colaboradores, The Band, siendo el protagonista de estas felonías su secundaria y turbia personalidad: Bob Dylan. Durante toda su vida, Dylan, ha tratado de deshacer el pacto con Louis Cypher, atormentado, como todos sus antecesores, por el alto precio a pagar por algo tan vacuo como es la fama y el dinero. Al comprobar que su intento de burlar al demonio había fallado recurrió al último recurso de los condenados; solicitar el amparo de entidades superiores. Pensó que convirtiéndose al catolicismo y actuando ante el Papa podía declararse salvado y acceder al indulto que se concede a quién cambia de bando, al perdón del traidor… al beso de Judas.
-Sabéis que estamos viviendo los últimos días. Llegó a decir durante la gira del álbum Saved (1979) y, tras citar la Biblia, añadió: Echad un vistazo a Medio Oriente. Os avisé en The Times They Are-a-Changin´. Dije que la respuesta estaba flotando en el aire, ahora os digo que Jesús está de vuelta. Concluyendo el sermón diciendo sentirse rescatado por la gloria de Dios, redimido, y lleno de gracia divina al grito de Aleluya que no evitaba que un nauseabundo olor a azufre aun le envolviera la pituitaria. Seguramente, y tal y como sucede en el imprescindible film de Alan Parker, Dylan, no consiga zafarse nunca de su acuerdo con Louis Cypher, y acabe por ser llamado a dar su último concierto. Un recital íntimo que ocurrirá en una amplia sala, donde un deleitado Cypher le esperará solo, sentado en una confortable butaca de terciopelo, acariciando la empuñadura de su elegante bastón de plata y preparado para escuchar a su más escurridizo socio entonar, durante toda la eternidad, el estribillo de aquella canción en la que decía sentirse como llamando a las puertas…del infierno.
A la hora de repasar la génesis de Entre Ríos es indispensable hablar también de Indice Virgen, el sello independiente de culto de la escena porteña. Creado por Sebastián Carreras, el compositor y motor principal de Entre Ríos, Indice Virgen nació con Grabaciones íntimas, canciones pop (1998), un álbum en el que se compilaban 18 canciones grabadas de forma casera. Perdida entre ellas había un tema compuesto y cantado por el propio Sebastián, bajo el nombre de Tus Hermosos, bautismo que compartía con el que luego sería el productor y arreglador de Entre Ríos, Sebastián Lucena. Un año más tarde, para el segundo compilado del sello --titulado Canción-es Pop (1999)--, el tema de Tus Hermosos ya era cantado por Isol, la pieza que faltaba para armar esa cadena de producción artística que pasaría a llamarse Entre Ríos.
Pero antes de Indice Virgen y antes que Tus Hermosos --que llegó a editar un álbum bajo ese nombre, titulado Anatomía de melancolía (1998)--, hay que ir un poco más atrás, y detenerse en un efímero sello independiente llamado Plot!, y un grupo llamado Tus Hermosos Perdedores, que llegó a editar dos casetes independientes durante la primera mitad de los '90. El sello fue una cooperativa de grupos y solistas que se unieron para editar una compilación en CD titulada sencillamente Plot! (1994), que detrás de una estética muy 4AD reunía a grupos como El Pesanervios, Quum, o Cadáver Exquisito. "En ese disco estamos todos por primera vez juntos en un disco, pero separados", cuenta Lucena. "Isol cantaba en los temas de su hermano Federico Zypce, Sebastián estaba con su grupo y yo con el mío, Rayos Catriel."
"Como no puede dejar nada en manos de los demás...", según explica Lucena, Carreras se cargó al hombro Plot!, en lo que fue su primera experiencia de edición independiente. Y de la misma manera insistió cantando sus canciones, hasta que --grabando en el estudio de Zypce-- se encontró con Isol, y al fin pudo dejar de hacerlo todo. "Cuando uno hace algo, inmediatamente sabe si le es fácil o no hacerlo", cuenta Sebastián. "Y a mí siempre me gustó hacer canciones, lo que no me gustaba era cantarlas. Pero no había otro que quisiera hacerlo. Hasta que encontramos a Isol." Y ahí fue cuando, después de algún par de temas de Tus Hermosos con ella al frente --"Dame" en aquel Canción-es pop y "Cuando estés" en el compilado promocional Colección verano (2000)--, finalmente todo tuvo un nuevo y merecido comienzo.
"Cuando era niña mis padres me leían muchos cuentos, cuentos antiguos, los clásicos, como los de Grimm, Andersen, sus cuentos de hadas. La mayoría de las historias tenían lugar en el bosque, y los niños estaban solos en medio del bosque, sin sus padres, y descubrían cosas nuevas. Creo que yo quería contar mi propio cuento de hadas". La que habla es Joanna Lurie, una antigua estudiante de artes aplicadas que tras pasar por el mundo de la publicidad, dedicarse a fabricar marionetas y a diseñar objetos decorativos pudo al fin dedicarse a su sueño: contar sus propios cuentos de hadas en formas de cortometrajes de animación. Uno de ellos llegó a estar preseleccionado para los Oscar de 2011, pero no logró pasar el corte para estar entre los cinco nominados. Le silence sous l'écorce es una auténtica delicia, una historia llena de magia y belleza. En él dos simpáticos personajes juegan en un bosque nevado. Parte del encanto de esta pieza está en la integración de estos dos seres modelados en 3D sobre un fondo 2D casi abstracto que le da ese aire onírico que es uno de los aciertos del cortometraje.
Volvemos a nuestra clásica sección dedicada a los artistas emergentes para presentar, en esta ocasión, a Doble Riesgo, un dúo pop que mezcla sonidos en vivo de distintas épocas. A continuación, más sobre ellos...
La banda surge hace cuatro años y se da gracias a la unión de Milton Pucci (Teclado) y Pablo Mendez (Guitarra), quienes ya se conocían pero las redes sociales los volvieron a juntar. Como dos músicos que quieren innovar, juntaron sus producciones de diferentes años y comenzaron a rodar por diferentes estudios. De cada reunión y ensayo, lo ochentoso y contemporáneo se fusionaron para que tanto el pop melódico, reggae, rock y pop tradicional dieran sus frutos. "Abordamos el pop desde la sintonía personal de sus integrantes. Alimentados de las delicias de los 80´, los 90´ y los 00´, utilizamos esta experiencia para engranar cada tema en su punto justo. Sin ataduras ni obligaciones. Con el corazón en la mano, Doble Riesgo aborda el camino del deseo propio y ajeno, llevando el instante a despojarse de todo lo que no sea esencia" (Milton Pucci). Para quienes quieran conocer a la banda y experimentar sus shows en vivo, pueden hacerlo el próximo sábado 25 de abril a las 23 hs en Café del árbol (Humberto Primo 424 - San Telmo). El último sábado de cada mes, Doble Riesgo se presenta en este lugar. La entrada es libre y gratuita.
Revista digital sobre música, literatura y cine. Consta de más de 10 secciones como 'Música indie', 'Recomendado del viernes', 'Literatura', 'Cine', 'Teatro' y 'Artista indie de la semana'. Han pasado diferentes artistas de Chile, Argentina, Colombia,Ecuador, México, Venezuela, Perú, España y Uruguay. El sitio está en permanente contacto con espacios aliados como CartelIndie (Colombia), Movimiento Ruido (Argentina), Discos perfectos (Argentina), La tertulia de los cuervos (México), Irrelephant (España), Indielogía (España) e HispanoRock (Venezuela).
Imagen de Escritos Circulares:
Créditos: José Manuel Pamos Vargas (@Jmpamos) 'He mezclado de alguna forma la @ que simboliza las nuevas tecnologías, junto con la escritura y la música, simulando una nota musical'
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